Benedicto XVI en Westminster Hall
Durante su visita inglesa, el Papa habló de la relación entre razón y fe, y de la presencia pública de la religión
Ciertamente interesante el discurso del papa Benedicto XVI en Westminster Hall, en septiembre, sobre la fundamentación ética de la vida civil. Más interesante, sin duda, que sus declaraciones sobre el laicismo -luego matizadas o, mejor, interpretadas por su portavoz oficial- lanzadas como prólogo de su viaje a Santiago y Barcelona. La frase que la prensa destacó más de su alocución en el Parlamento británico decía: “Si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil. Aquí reside el verdadero desafío para la democracia.”
Benedicto XVI en Westminster Hall
Durante su visita inglesa, el Papa habló de la relación entre razón y fe, y de la presencia pública de la religión
