Políticas de familia: círculos virtuosos
Es moneda corriente entre los teóricos sociales decir que el Estado del bienestar tiene dos caras: la delas políticas laborales y la de las políticas públicas. Las políticas laborales hasta ahora tenían, al menos, cuatro patas: salario mínimo, regulación del despido, subsidio de paro, y sindicación y negociación colectiva; y servían para defender los derechos de los trabajadores en un mercado laboral donde el poder “de partida” del capital es muy grande. La globalización y la revolución tecnológica están, hasta cierto punto, echando a perder esta cara del Estado del bienestar. La globalización está sometiendo los países ricos a un proceso de desindustrialización bastante intenso: las fábricas se des-localizan, se van hacia países con costes laborales más bajos. En España hay dos ejemplos recientes y traumáticos de este fenómeno: el cierre de Lear, en Catalunya, y el de Fontaneda, en Castilla-León.
Políticas de familia: círculos virtuosos
